3 sept 2010

Tarjetas de identificación con chip y tecnología GPS al servicio de la seguridad estudiantil


Los padres de los alumnos de la escuela Palos Heights en el distrito 28 de Illinois tienen una razón para estar más tranquilos con el inicio del año escolar: Desde el 1 de septiembre, la escuela incorporó un nuevo sistema que permite a su coordinador de transporte rastrear a distancia dónde y cuándo cada estudiante se subió o bajó a cualquiera de las unidades escolares de la institución.

Con esta tecnología, no sólo se hace seguimiento de los autobuses escolares, sino también de los estudiantes que los usan. Esta innovación es parte de un esfuerzo para dar mayor tranquilidad a los representantes y seguridad a los alumnos.

Aproximadamente un 5% de los 490.000 autobuses escolares utilizan sistemas de rastreo de estudiantes, de acuerdo con la Asociación Nacional de Transporte de Alumnos. “Está creciendo su uso exponencialmente” dijo Mike Martin, director ejecutivo.

Se asignaron 400 tarjetas de identificación con chip a los estudiantes y además se anexó una tarjeta en cada uno de los bolsos de los estudiantes.

Desde su oficina, la directora del transporte puede chequear cuando un estudiante aborda la unidad o la abandona, así como también controlar las entradas y salidas de los autobuses. Si un representante llama a la escuela, se puede determinar la ubicación del autobús y si un niño en particular está en la unidad  o no. El sistema actualiza su información cada 30 segundos.

Para rastrear los autobuses se emplea tecnología GPS. Los estudiantes son registrados con tecnología de frecuencia de radio, la misma que se utiliza para escanear las identificaciones de empleados a su lugar de trabajo.

* Información y fotografía: Chicago Tribune

24 ago 2010

Hotel en Australia instala escáner de reconocimiento facial


El periódico The Chronicle reseñó en días pasados que el Hotel Cube en la ciudad de Toowoomba, Australia, introdujo un nuevo sistema de reconocimiento facial biométrico para reforzar su seguridad.

La máquina toma una foto de la tarjeta de identificación del huésped y la compara con una imagen grabada en tiempo real del rostro del sujeto.

Los rasgos faciales que usa la máquina para el reconocimiento son característicos de cada persona, como por ejemplo, la distancia entre los ojos, el tipo de nariz o la forma de los labios, de manera que si la persona se cambia el color del cabello, la máquina no se confunda y el operado pueda determinar si la identificación es falsa o no.

El sistema, además, se conecta con una base de datos compartida con otros 300 establecimientos que emplean esta tecnología para detectar sujetos en listas de bloqueo.

El director del hotel Brett Hofstee admitió que el proceso podía ser percibido como una invasión de privacidad, pero argumentó que el sistema fue implementado para hacer del hotel un lugar más seguro, “con personas conscientes y responsables por sus acciones”.