10 ene 2011

Introduciendo el concepto de Smart Cities (II)

Para catalogar a una ciudad como Smart City, debemos primero identificar en ella la presencia y convergencia de estos seis ejes: una economía inteligente, movilidad inteligente, entorno inteligente, gente inteligente, vida inteligente, y, por último, gestión inteligente.

En el primer eje, economía (Smart Economy), describimos una ciudad con una industria “inteligente”, particularmente ciudades con industrias en las áreas de tecnologías de la información y la comunicación (TIC), así como otras industrias que involucran a las TIC en sus procesos de producción. La economía inteligente además incluye a todos los factores involucrados con la competitividad económica como la innovación, el espíritu empresarial, las marcas, la productividad y la flexibilidad del mercado laboral.

El segundo eje, la movilidad (Smart Mobility), tiene que ver con la accesibilidad de los ciudadanos, tanto local e internacional, y el empleo de la tecnología moderna en la vida urbana cotidiana. Esto incluye no sólo las TIC, sino especialmente a las tecnologías modernas de transporte. Logística y planificación, así como nuevos sistemas de transporte sostenibles que mejoren el tráfico urbano y la movilidad de los habitantes.

Un entorno inteligente (Smart Enviroment) se refiere a condiciones naturales atractivas (clima, espacios verdes, etc.), control de la contaminación, gestión de manejo inteligente de los recursos y esfuerzos dirigidos a la protección y preservación del medio ambiente.

El eje diferenciador entre una ciudad digital y una ciudad inteligente lo añade la gente (Smart People). Los habitantes son inteligentes tanto en los términos de su grado de calificación o educación, como también por la calidad de su interacción social en cuanto a la integración y a la vida pública y su capacidad de apertura hacia el mundo “exterior”.

Hablar de vida inteligente (Smart Living) es compilar varios aspectos que mejoran sustancialmente la calidad de vida como la cultura, la salud, seguridad, vivienda, turismo, etc. Desarrollando cada una de estas aristas se potencia una vida más satisfactoria, plena y armónica.

La gestión inteligente (Smart Governance) comprende los aspectos de la participación política y activa, servicios para ciudadanos, así como el funcionamiento inteligente de la administración. A menudo también se refiere a la utilización de nuevos canales de comunicación, como por ejemplo, la administración electrónica o "e-democracia".

En resumen, una ciudad se puede definir como inteligente cuando muestra un desempeño positivo con base a estos seis ejes, construida bajo una combinación "inteligente" de dotaciones (comunicación, infraestructura, desarrollo económico) y actividades de ciudadanos conscientes e independientes (participación, educación) que hacen una gestión racional de sus recursos naturales, a través del gobierno participativo.

*Con información de Wikipedia

4 ene 2011

Introduciendo el concepto de Smart Cities (I)


La Globalización, los avasallantes cambios tecnológicos y la evolución de los hábitos de producción, distribución y consumo están produciendo efectos en el desarrollo de las ciudades. Como parte de esta integración cada día se reducen más sus diferencias económicas, sociales y ambientales.

Esta disminución de barreras y diferencias paradójicamente está modelando ciudades con similitudes y características comunes, que ofrecen al ciudadano globalizado y multicultural las mismas ventajas y se convierten en plaza común para aquellos que desean más que un cambio geográfico.

Una ciudad en busca de potenciar su progreso y desarrollo enfrenta hoy día el reto de combinar simultáneamente competitividad y desarrollo urbano sostenible. Este reto no sólo impacta sus condiciones económicas, políticas, sociales, ambientales sino además la infraestructura, la vivienda, los servicios básicos, la movilidad y la sustentabilidad.

Pero el desarrollo urbano no depende únicamente de dotar a una ciudad de infraestructura, física, sino también de comunicaciones de calidad y lo que algunos han llamado infraestructura social (capital intelectual y social). El recurso humano capacitado y educado es decisivo para impulsar la competitividad urbana.

De esta combinación de factores nace la definición de Smart City o Ciudad Inteligente: un concepto que amalgama a los factores de producción urbana y moderna en un marco común y pone de relieve la creciente importancia de Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), el capital social y ambiental en la descripción de la competitividad de las ciudades.

La importancia del capital social y del medio ambiente  es clave para distinguir las ciudades inteligentes de sus contrapartes más tecnológicas, trazando una línea clara entre ellos y lo que se conoce con el nombre ciudades digitales.

Continuará en el próximo post…

* Con información de Wikipedia